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viernes, 17 de mayo de 2013

Las BB Creams + Review de la BB Hydreane de La Roche Posay

Desde hace aproximadamente dos años, hemos sido testigos de la creciente popularidad de un producto cosmético que promete proteger e hidratar la piel de nuestro rostro, unificar el tono, eliminar las imperfecciones, etc. Un producto que no es un maquillaje, pero que tampoco es una hidratante con color. Un producto llamado BB CREAM.

Pero… ¿qué es una BB cream? ¿Cuál es su historia?
Las siglas BB responden a las iniciales de “Blemish Balm”. Se trata de un bálsamo formulado por dermatólogos alemanes que, debido a su acción anti inflamatoria, protectora y regenerante (entre sus ingredientes se encontraba el aloe vera o la centella asiática) se utilizaba para cuidar la piel después de intervenciones quirúrgicas o con láser. Por su gran cobertura y también por sus pigmentos grisáceos, estás cremas blanqueaban bastante bien la piel por lo que empezaron a ser furor en Asia, especialmente en Corea del Sur y Japón, donde las actrices la utilizaban debido a su acabado blanquecino y opaco.
Las primeras BBs comercializadas en Asia no se basaban exactamente en la fórmula original, sino que ésta fue rediseñada para satisfacer, no solo necesidades de tipo médico, sino necesidades relacionadas con la estética personal habitual. Así, se convirtió en un producto con funciones regenerantes, blanqueadoras, antisépticas, antiedad, de protección solar… es decir, se convirtió en un producto cosmético con funciones de TRATAMIENTO.


La llegada de las BB Creams a occidente…
Muchas chicas occidentales empezaron a unirse a este nuevo fenómeno comprando por Internet BBs procedentes de países orientales, pero se encontraron con un gran inconveniente: las chicas niponas tienen un subtono de piel diferente al nuestro, por lo que estas BBs provocaban un efecto grisáceo/blanquecino en nuestras pieles.

Desde hace escasos dos años, marcas europeas como Garnier, L’oreal, Steè Lauder, Clinique… han ido reformulando las BBs asiáticas y sacando las suyas propias al mercado. Esta reformulación ha consistido básicamente en adaptar el producto a las características de las pieles occidentales, sustituyendo ese tono grisáceo por uno más dorado y modificando la cobertura para que el resultado al aplicarla sea más luminoso y no tan pastoso como el de las BBs orientales.

Mi primer contacto con una BB: BB Hydreane de la Roche Posay.
Hace unos 8 o 9 meses aproximadamente, los laboratorios de La Roche Posay sacaron al mercado una BB Cream, dentro de la gama Hydreane, enriquecida con su agua termal. Como tengo fe ciega por estas marcas de parafarmacia, decidí investigar.

Estudiando un poco la cajita, vi que se trataba de un producto recomendado para todo tipo de pieles, incluidas las más sensibles, disponible en dos tonos (light y medium) y que prometía, con un solo gesto,…
  • Unificar el tono de la piel por los pigmentos minerales que lleva.
  • Hidratar la piel y la suavizarla durante todo el día.
  • Proteger de la radiación solar y prevenir, por tanto, el envejecimiento (SPF 20).
  • Iluminar. Tiene efecto luminosidad.
  • Calmar las rojeces gracias al agua termal de La Roche Posay que contiene la fórmula.


Además, se trataba de un producto libre de parabenes, hipoalergénico, no comedogénico y formulado para reducir al mínimo la presencia de níquel. (OJO: no está libre de aceites, lo veremos a continuación en su composición)

Su precio rondaba los 16 euros y la cantidad que traía el botecito era de 40ml.

Sus ingredientes: AQUA / WATER, C12-15 ALKYL BENZOATE, GLYCERIN, ISOHEXADECANE, OCTOCRYLENE, ISODECYL NEOPENTANOATE, ALCOHOL DENAT., BUTYL METHOXYDIBENZOYLMETHANE, BUTYROSPERMUM PARKII BUTTER/SHEA BUTTER, ALUMINUM STARCH OCTENYLSUCCINATE, TEREPHTHALYLIDENE DICAMPHOR SULFONIC ACID, DROMETRIZOLE TRISILOXANE, POTASSIUM CETYL PHOSPHATE,PEG-100 STEARATE, GLYCERYL STEARATE, TRIETHANOLAMINE, ZEA MAYS OIL / CORN OIL, PRUNUS ARMENIACA KERNEL OIL / APRICOT KERNEL OIL, PASSIFLORA EDULIS OIL / PASSIFLORA EDULIS SEED OIL, TOCOPHERYL ACETATE, SODIUM HYDROXIDE, SODIUM HYALURONATE, PHENOXYETHANOL, STEARIC ACID, ARGILLA / MAGNESIUM ALUMINUM SILICATE, PALMITIC ACID, SILICA, BENZYL BENZOATE, CAPRYLYL GLYCOL, PARFUM / FRAGRANCE, ACRYLATES/C10-30 ALKYL ACRYLATE CROSSPOLYMER, ACRYLATES COPOLYMER, DISODIUM EDTA, CETYL ALCOHOL, BHT, ORYZA SATIVA BRAN OIL / RICE BRAN OIL. *Puede contener: CI 77891 / TITANIUM DIOXIDE, CI 77492, CI 77499 / IRON OXIDES, CI 77491, CI 77491, CI 77492, CI 77499 / IRON OXIDES, MICA.

¡CONVENCIDA!

Fui a una parafarmacia a preguntar por ella y me dieron unas cuantas muestras en el tono más claro. La probé y me sorprendió mucho: el “efecto buena cara” que tanto se remarca en los spots publicitarios era verdad. ¿Cuál fue el problema que le encontré? que mis marquitas de acné se seguían notando. Para que me entendáis… ¿Unifica el tono? SI. ¿Cubre imperfecciones? MUY LIGERAMENTE. Si buscáis cobertura para tapar marcas o manchas, esta no es la mejor opción; en cambio, si buscáis “camuflar” un poquito o buscáis algo para echaros y no llevar la piel del rostro “desnuda”, sí que os la recomiendo. El acabado es muy natural y bastante jugoso: la sensación al echártelo es de piel hidratada. Yo me la apliqué directamente con las manos: cogí un poquito de producto (una avellana, más o menos), lo calenté un poquito entre los dedos y me lo apliqué de manera homogénea. Para evitar posibles brillos al pasar las horas, matifiqué nariz y pómulos con los polvos mosaico de Avène.

Y, ahora, la pregunta del millón ¿Compré el producto tras probarlo de las muestras? Pues NO, por una sencilla razón: la escasa cobertura. He tenido época de granitos y la BB no me resultaba suficiente para “camuflarlos”, así que volví a mi base de maquillaje fluida.

Pero hace una semana y, aprovechando que mi madre se la había comprado y que estoy mejor de la cara, la volví a probar. No era el tono claro, era el medium y tengo que decir que para ahora me gusta mucho más que el light, ya que da un color doradito muy natural, perfecto para esta época del año en la que ya nos apetece quitarnos la palidez invernal. 

Como había leído por internet que muchas chicas utilizaban su BB como prebase antes de aplicarse su maquillaje habitual, decidí experimentar: eché tres gotitas de mi base de maquillaje fluida (ahora estoy con la Toleriane de La Roche Posay) y un poquito de la BB en la mano y mezclé. Me apliqué la mezcla en el rostro y el resultado fue PERFECTO: más cobertura que con la BB sola, menos sensación de ir maquillada y también un resultado más natural que con la base sola, los pigmentos de la BB dieron un colorcito más dorado a la base y el tono resultante quedó muy bonito… en resumen, estoy encantada con el experimento.

A continuación, os pongo una imagen de como queda en mi piel la BB en el tono medium, para que veais el color tan bonito que deja:

Se nota, ¿verdad? :)
Fotos sacadas bajo las mismas condiciones lumínicas.
Sin flash.
.........

¿Qué os parecen las BB Creams? ¿Habéis probado ya alguna?
Si tenéis alguna pregunta sobre el producto, no dudéis en poneros en contacto conmigo escribiéndome un comentario aqui debajo, o bien por Facebook o Twitter.


jueves, 31 de enero de 2013

Las botas Hunter

Ya que el tiempo nos acompaña, ¿qué mejor que hacer una review de las ahora tan famosas botas de agua de la marca Hunter?



¿Qué son las Hunter?


Las Hunter son unas botas de agua fabricadas de caucho vulcanizado y de caucho natural. Son especialmente apreciadas por su resistencia, gran comodidad y completa impermeabilidad. A dia de hoy están disponibles en una amplia gama de colores: desde los más clásicos como el negro, el azul marino, el verde militar, el marrón… hasta los más atrevidos como el naranja, el verde fosforito, el fucsia, el rojo, el azul celeste… Las podemos encontrar tanto con caña alta como baja (más tipo botín), en textura mate o acharolada. Son perfectas para el campo, ir de caza o para pasear un día de lluvia.

¿Cuál es su historia?

Siempre pensé que se trataba de un invento relativamente reciente, pero indagando sobre la historia de estas botas, he encontrado que salieron a la luz por primera vez hace ya más de 150 años.


Fue en el año 1856 cuando el empresario americano Mr. Henry Lee Morris llega a Escocia con el objetivo de instalar una fábrica de botas, que en un principio llamó North British Rubber Company, para luego cambiarle el nombre por Hunter Boot Ltd. Se comenzó a trabajar con un equipo de cuatro personas que en 1875 creció hasta alcanzar un total de 600 trabajadores. Durante la I y II Guerra Mundial, Hunter atendió ingentes encargos para el suministro del ejército británico (se habla de un pedido de 1.200.000 botas). En 1955 nace la bota Hunter más conocida: la Green Wellington. A lo largo de los años, estas botas se fueron haciendo más y más populares, de hecho, la familia real las utilizaba con frecuencia. Es en 1977 cuando Hunter recibe una distinción real por parte del duque de Edimburgo y años después por la reina de Inglaterra. En el año 1981, Lady Di apareció con ellas en unas fotografías, lo que provocó que se agotasen inmediatamente en todos los establecimientos.
La empresa ha ido expandiéndose por todo el mundo y, en la actualidad, las Hunter son unas botas de referencia en el mundo de la moda.



Mi opinión personal: ventajas y desventajas.

Yo ya hace un año que tengo las mías: son color navy, mates y de caña alta.
Es muy curioso la verdad, pero desde el momento en el que me las regalaron me dediqué a buscar unos días opiniones sobre ellas por Internet y me di cuenta de que había un montón de chicas (pero un montón) que se habían apuntado a la moda Hunter mucho antes que yo. Todas ellas coincidían en que se trataba de un calzado muy cómodo en general y, sobretodo, imprescindible para disfrutar de un día lluvioso sin preocuparte de mirar el suelo. Y así es: mis Hunter me han librado de grandes mojaduras de pies en esos días de lluvias torrenciales e incontrolables que tanto caracterizan a Santiago de Compostela… esos días en los que da igual que lleves siete paraguas y cuatro chubasqueros encima. Por eso las tengo en mi top 3 de calzado de invierno.

En cuanto a la comodidad de estas botas de la que tanto alardea la casa Hunter, discrepo un poquillo y os cuento el porqué: soy una chica bastante menudita, con las piernas bastante finas y, desde mi humilde opinión, las considero un poco pesadas de llevar. ¡Yo hasta noto que me enlentecen el paso!

Otra desventaja es el precio. Dependiendo del modelo que quieras comprar, pueden oscilar entre 100 y 200 euros aproximadamente. Es un gasto, si, pero es un calzado DE CALIDAD y que puedes conservar por siempre. Desde mi punto de vista, MERECE LA PENA.

Otra desventaja que le encuentro, es que se trata de un calzado que para invierno es frío, por lo que recomiendo que se ponga un calcetín por dentro. Hunter tiene a la venta calcetines que se adaptan perfectamente a la bota haciendo una doblez por la parte de arriba de la caña: tanto la zona del pie como la caña son en tejido polar y la doblez es o polar, en lana o en pelito. ¿El inconveniente? El precio: cada par de calcetines te cuesta una media de 30 euros. Yo me compré unos con la doblez en lana gris, pero el resto que tengo los compré en Calcedonia y sirven por igual siendo muchísimo más baratos.

Otra desventaja es que a las que son en textura mate se les acaba por poner como una especie de capa blanquecina por encima, como si estuvieras paseando mucho tiempo por un arenal y se levantara mucho polvo. Para esto (como no), Hunter comercializa un producto para limpiarlas y que te queden como nuevas. El producto vale aproximadamente 15 euros.


En conclusión, no tengo ninguna queja de la calidad de sus materiales ya que cumplen su función de protegernos del agua a la perfección. Por el contrario, os aviso que estamos ante un calzado que es frío si lo llevas sin calcetin; que si eres delgadita puede serte algo pesado de llevar; y que puede resultar algo caro para algunos bolsillos.