Ya que el tiempo nos acompaña, ¿qué
mejor que hacer una review de las ahora tan famosas botas de agua de la marca
Hunter?
¿Qué son las Hunter?

Las Hunter son unas botas de
agua fabricadas de caucho vulcanizado
y de caucho natural. Son
especialmente apreciadas por su resistencia,
gran comodidad y completa impermeabilidad. A dia de hoy están
disponibles en una amplia gama de
colores: desde los más clásicos como el negro, el azul marino, el verde
militar, el marrón… hasta los más atrevidos como el naranja, el verde
fosforito, el fucsia, el rojo, el azul celeste… Las podemos encontrar tanto con
caña alta como baja (más tipo botín), en textura mate o acharolada. Son perfectas
para el campo, ir de caza o para pasear un día de lluvia.
¿Cuál es su historia?
Siempre pensé que se trataba de
un invento relativamente reciente, pero indagando sobre la historia de estas
botas, he encontrado que salieron a la luz por primera vez hace ya más de 150
años.
Fue en el año 1856 cuando el
empresario americano Mr. Henry Lee Morris llega a Escocia con el objetivo de
instalar una fábrica de botas, que en un principio llamó North British Rubber
Company, para luego cambiarle el nombre por Hunter Boot Ltd. Se comenzó a
trabajar con un equipo de cuatro personas que en 1875 creció hasta alcanzar un
total de 600 trabajadores. Durante la I y II Guerra Mundial, Hunter atendió
ingentes encargos para el suministro del ejército británico (se habla de un pedido
de 1.200.000 botas). En 1955 nace la bota Hunter más conocida: la Green
Wellington. A lo largo de los años, estas botas se fueron haciendo más y más populares,
de hecho, la familia real las utilizaba con frecuencia. Es en 1977 cuando
Hunter recibe una distinción real por parte del duque de Edimburgo y años
después por la reina de Inglaterra. En el año 1981, Lady Di apareció con ellas
en unas fotografías, lo que provocó que se agotasen inmediatamente en todos los
establecimientos.
La empresa ha ido expandiéndose
por todo el mundo y, en la actualidad, las Hunter son unas botas de referencia
en el mundo de la moda.

Mi opinión personal: ventajas y desventajas.
Yo ya hace un año que tengo las
mías: son color navy, mates y de caña
alta.
Es muy curioso la verdad, pero desde
el momento en el que me las regalaron me dediqué a buscar unos días opiniones
sobre ellas por Internet y me di cuenta de que había un montón de chicas (pero
un montón) que se habían apuntado a la moda Hunter mucho antes que yo. Todas ellas
coincidían en que se trataba de un calzado muy
cómodo en general y, sobretodo, imprescindible
para disfrutar de un día lluvioso
sin preocuparte de mirar el suelo. Y así es: mis Hunter me han librado de
grandes mojaduras de pies en esos días de lluvias torrenciales e incontrolables
que tanto caracterizan a Santiago de Compostela… esos días en los que da igual
que lleves siete paraguas y cuatro chubasqueros encima. Por eso las tengo en mi top 3 de calzado de invierno.
En cuanto a la comodidad de estas
botas de la que tanto alardea la casa Hunter, discrepo un poquillo y os cuento el
porqué: soy una chica bastante menudita, con las piernas bastante finas y, desde
mi humilde opinión, las considero un poco pesadas de llevar. ¡Yo hasta noto que
me enlentecen el paso!
Otra desventaja es el precio. Dependiendo del modelo que quieras comprar, pueden oscilar entre 100 y 200 euros aproximadamente. Es un gasto, si, pero es un calzado DE CALIDAD y que puedes conservar por siempre. Desde mi punto de vista, MERECE LA PENA.
Otra desventaja que le encuentro,
es que se trata de un calzado que para invierno es frío, por lo que recomiendo
que se ponga un calcetín por dentro. Hunter tiene a la venta calcetines que se
adaptan perfectamente a la bota haciendo una doblez por la parte de arriba de
la caña: tanto la zona del pie como la caña son en tejido polar y la doblez es o polar, en lana o en pelito. ¿El inconveniente? El
precio: cada par de calcetines te cuesta una media de 30 euros. Yo me compré
unos con la doblez en lana gris, pero el resto que tengo los compré en
Calcedonia y sirven por igual siendo muchísimo más baratos.
Otra desventaja es que a las que
son en textura mate se les acaba por poner como una especie de capa blanquecina
por encima, como si estuvieras paseando mucho tiempo por un arenal y se
levantara mucho polvo. Para esto (como no), Hunter comercializa un producto
para limpiarlas y que te queden como nuevas. El producto vale aproximadamente
15 euros.
En conclusión, no tengo ninguna queja de la calidad de sus materiales ya que cumplen su función de protegernos del agua a la perfección. Por el contrario, os aviso que estamos ante un calzado que es frío si lo llevas sin calcetin; que si eres delgadita puede serte algo pesado de llevar; y que puede resultar algo caro para algunos bolsillos.
